miércoles, 31 de mayo de 2017

Sentimiento
No olvides la tierra
donde has nacido.
Tú no la has elegido,
ni la puedes escoger.
Como la madre es tu madre
porque te ha llevado dentro de su ser.
Tú no lo has elegido, ni la
has podido escoger.
No trates de negarla,
aunque te acoja otra mujer.
No es de bien nacido,
ni es de hombre cabal,
quien reniega de su madre,
o de su tierra natal.


J. g. Martín

viernes, 21 de octubre de 2016

Días nublados                                      

Si algo he aprendido en estos días de lluvia, frío y viento es que el tiempo no se detiene, ni tan siquiera languidece en su paso por nuestra vida. Más aun no se inmuta, él vuela fugaz entre las sombras sin detenerse, “Parecer ser, que nos marque un tiempo o un paréntesis saliendo el arco íris mostrándonos sus colores reflejados por esas gotas de agua atreves de los rayos de sol entre las nubes”. Mientras nosotros, perdemos ese valioso tiempo contemplando sus bellos colores, tratando de averiguar el ¿Por qué de su presencia?  Pensando. ¿Qué nos querrá decir, saliendo éste arco iris casi siempre es al término de una tempestad o cuando va cesando la   lluvia. “Solamente, es una pausa entre el espacio y el tiempo nada más”.    

sábado, 30 de julio de 2016

Reflejo




                                                                           Reflejo
Una flor de primavera
en tu ventana vi,
eras tú que me mirabas,
y yo te miraba a ti.     
Quedé prendado de la flor,
que eras tú para mí.
Con que fuerza latía mi corazón,
al darme cuenta que me mirabas,
y también te miraba yo.


                                                       J. G. Martin

domingo, 22 de mayo de 2016

A Martí Codolar


                                                                   A Martí Codolar
Eres descanso y morada
de mi fatigada carga.
Este lugar quisiera,
como mesón y posada,
para descansar mi cuerpo,
y alimentar mi alma,
en este tranquilo lugar.
El Cigarral de las Santas.

J.G. Martín

miércoles, 9 de marzo de 2016

Un reino por ti


                                                                      Un reino por ti
¿Qué es la vida  sin tu amor?
¿Y el amor sin ti ¿Qué será?
No tiene sentido mi vida,
las noches son eternas,
 los días no tienen fin.
Sólo tiene sentido mi vida
cuando estás junto a mí.
Si un reino tuviera,
yo mi reino te diera,
por estar junto a ti.
¿Qué no diera si tuviera?
Mi vida entera por ti.


J. G. Martín

miércoles, 17 de febrero de 2016

-Carmelita-


                                                                                   -Carmelita-
Saliste de tu Tárrega querida,
y a pareciste en nuestra comunidad.
Notábamos tristeza en tu rostro,
por lo mucho que tú dejabas atrás.
Pero lo vas superando,
por tu obediencia y religiosidad,
eres ejemplo para la tercera,
que todos debemos tomar.
Llevas con alegría el ser Carmelita,
para nosotros algo más.
Un hermano que nos guía,
hacia la felicidad al que felicitamos,
en tu cumple años y que  Él,
  te tenga con nosotros muchos más.
 Hermanos de fe necesita nuestra comunidad,
 para hacer nuestro camino y nuestro caminar.
De la mano de María es como soñar.
Tú, ya eres de  nuestra comunidad.
si permaneces en ella lo lograrás,
 al final del camino tu premio tendrás:
el estar con María toda la eternidad

A un amigo Carmelita

J.G. Martín

domingo, 7 de febrero de 2016

En la orilla de un río

                                                                   
                                                                             En la orilla de un río: Vivencia
Me encuentro sentado en una pequeña roca junto al río con los pies dentro del agua, a principio del mes de agosto, y hace bastante calor. Observo detenidamente todo lo que se mueve a mí alrededor. Una hormiga que camina muy de prisa en solitario, parece desorientada, llega hasta donde me encuentro junto al agua, de pronto da media vuelta, agita sus antenas, y sube por el extremo de una caña, hasta la punta donde se le acaba el camino y por el otro extremo baja, parece pérdida, se para de nuevo, agitando sus antenas y al suelo baja, vuelve a subir por la misma caña. ¿Querrá cruzar el río? Mientras un gorrión chapotea en el agua sacudiendo sus alas, a la rana espanta, dando un gran salto se sumerge en el agua. Gritan en el camino y al gorrión espantan. Este levanta el vuelo, y a lo más alto de un pino, en una rama se para. Cautelosa la rana saca la cabeza del agua, observa con sus ojos saltones que pase el peligro para salir a la orilla del río, como hacen todas las ranas. Mientras, muy cerca del río, entre dos matojos, teje su tela la araña. Yo permanezco quieto, en silencio observando todo lo que allí pasa. La araña aguarda inmóvil escondida en su nido que algún pequeño viajero en su red caiga. ¿Qué hará la hormiga que ya no la veo, que subía y bajaba de la caña? ¿Habrá encontrado el camino? ¿Bajará el gorrión de lo alto de la rama para bañarse otra vez en el agua? ¿Saldrá la rana cuando pase el peligro a tomar el sol fuera del agua? ¿Habrá caído algún incauto viajero en la tela de la araña? ¿Volveré yo a la orilla del río para poderlo ver mañana?  
                                           J.G. Martín